Quedan menos de un mes para que los participantes finalmente seleccionados en nuestra III edición del Hackathon Innova&Acción Business Challenge desplieguen todo su potencial y vivan una experiencia extraordinaria que no les dejará indiferentes. Una experiencia en la que el trabajo en equipo será un factor determinante a la hora de conseguir resultados excelentes.

El nivel más alto de competitividad que puede alcanzar un equipo puede lograrse si cada uno de los integrantes se propone integrarse dentro de un equipo generando un ambiente de auténtica y profunda cooperación.

Ninguno de nosotros es mejor que todos nosotros juntos

Ante el reto, en la búsqueda de soluciones, el todo es más que la suma de las partes. Donde llega el pensamiento de un equipo no puede llegar solo el pensamiento individual.

El potencial de un equipo en el que existe cooperación y apoyo es exponencial frente al potencial de la individualidad.

Por otro lado, cada persona que conforma un equipo tiene unos conocimientos y unas habilidades particulares, tanto profesionales como personales que enriquecen los resultados del trabajo en común a través de la diversidad.

La complementariedad de los miembros de un equipo es una de las características constantes en los equipos de alto rendimiento. Por lo que es enriquecedor contar con diferentes capacidades, ya que las diferentes aportaciones de cada integrante se complementan con las de los demás y permiten un mayor aprendizaje de cada uno de los miembros del equipo, que pueden escuchar puntos de vista diferentes, flexibilizando su mente y experimentando al mismo tiempo un mayor rendimiento de las competencias individuales.

Teoría de roles de equipo Belbin: ¿Qué puede hacer diferencial a un equipo?

Esta pregunta fue el germen de la investigación realizada por el Dr. Meredith Belbin en el año 1969. Para hacer frente a este reto se rodeó de un equipo multidisciplinar: Bill Hartston, matemático y maestro internacional de ajedrez; Jeanne Fisher, antropóloga que había estudiado tribus de Kenia y Roger Mottram, psicólogo ocupacional.

Este fue el origen de una larga investigación que permitió al Dr. Meredith Belbin publicar en 1981 su “Teoría de Roles de Equipo Belbin”, posiblemente una de las más importantes en el campo de la psicología y con una amplia repercusión en la gestión de equipos de trabajo.

La investigación, que duró una década, consistió en tres juegos de simulación de negocios por año. Estas simulaciones contenían todas las variables principales que caracterizan a los problemas que se dan en la toma de decisiones en un entorno empresarial. El experimento se diseñó de manera muy rigurosa siguiendo los preceptos científicos y realizando cuidadosas mediciones en cada etapa. El resultado de su investigación fue la definición de diferentes roles y grupos.

Una de las herramientas más utilizadas para el diagnóstico de equipos de trabajo es el cuestionario de toles de equipos de trabajo BELBIN. Esta herramienta diseñada por Raymond Meredith Belbin parte de la base de que el potencial de cada individuo depende de aquellos con los que está trabajando. Y así, recoge el comportamiento en un equipo de trabajo clasificándolo en nueve roles distintos.

Belbin identificó nueve estilos de comportamiento diferentes ( o contribuciones) que las personas muestran en un entorno de trabajo “Los nueve Roles de Equipo Belbin”.

Los Roles de Equipo identificados por el Dr. Merdith Belbin se utilizan hoy en día en miles de organizaciones de todo el mundo y pueden ayudarte a identificar tus fortalezas y debilidades como integrante de un equipo para así poder reflexionar sobre los roles que puedes aportar a tu equipo y que contribuirán a un equilibrio tan importante como necesario dentro de un equipo. Te proponemos dedicarle un tiempo a reflexionar sobre ti mismo e identificar tus fortalezas y debilidades para identificar tus roles de equipo.

En sus investigaciones, el Dr. Belbin identifica, define y caracteriza estos nueve roles de equipo, agrupados según sus características en tres categorías:

Mentales

Cerebro. Persona creativa. Genera ideas y resuelve problemas difíciles.

Especialista. Entregado, independiente, con intereses limitados. Aporta cualidades y conocimientos específicos.

Evaluador. Objetivo, perspicaz y muy observador.

De acción

Impulsor. Son personas competitivas y energéticas. Afrontan problemas y asumen responsabilidades. Extrovertidas y sociables. Proactivos, tienen iniciativa y coraje para superar obstáculos. Son buenos para inyectar vitalidad al resto del equipo.

Implementador. Su perfil es el de una persona muy organizada y eficiente. Práctico, de confianza. Transforma las ideas en acciones.

Finalizador.  No suele ser propenso a delegar. Esmerado, concienzudo. Busca los errores, pule y perfecciona.

Sociales

Cohesionador. Personas muy empáticas, escuchan a los demás y velan por el buen clima dentro del equipo. Se trata del diplomático por excelencia. Es extrovertido y le encanta la cooperación entre todos.

Investigador de recursos. Extrovertido, entusiasta, comunicativo, inquieto, emprendedor. Siempre está a la caza de nuevas oportunidades. Suele tener un perfil de comercial. Busca oportunidades y desarrolla contactos.

Coordinador. También se trata de una persona sociable. Gran comunicador, muy organizado y planificador. Promueve la toma de decisiones y mantiene un constante feedback con el equipo.

Es muy probable que pienses que tienes una mezcla de más de un rol y eso está muy bien porque en cada fase de la tarea de un equipo se requieren roles de equipos distintos:

  • Determinación de objetivos: Impulsor + Coordinador.
  • Búsqueda de ideas: Creativo + Investigador de recursos.
  • Planificación: Evaluador + Especialista.
  • Establecimiento de contactos: Implementador + Coordinador.
  • Organización de reucursos: Implementador + Coordinador.
  • Puesta en marcha y realización: Implementador + Finalizador.

Los equipos de éxito necesitan una combinación adecuada de personas en ellos, de tal manera que los comportamientos asociados a los nueve Roles de Equipo estén representados.

Esto no significa que sean necesarias nueve personas distintas para desempeñar cada uno de los roles. La mayoría de las personas se sienten cómodas desempeñando dos o tres Roles de Equipo (Roles altos), pueden asumir otros tantos si les resulta necesario (Roles medios) y el resto prefieren no adoptarlos en absoluto (Roles bajos).

No hay roles de equipo buenos ni malos. Si embargo, es muy importante que cada persona conozca sus roles de equipo y los de sus compañeros de trabajo. Las combinaciones determinadas de los roles de equipo producen equipos más efectivos.

Durante la investigación el Dr. Meredith y su equipo descubrieron que la clave para el éxito de un equipo está en el equilibrio. Por ejemplo, en un equipo en el que no esté presente el rol cerebro existen dificultades para dar con la chispa inicial con la que comenzar a trabajar. Sin embargo, la presencia numerosa de este rol cerebro deja demasiado espacio al debate improductivo. Por lo tanto, el exceso de cualquier rol disminuye la efectividad del equipo.

Es importante identificar nuestros roles de equipo, este ejercicio nos permite conocer y utilizar nuestras fortalezas de la manera más ventajosa posible y de gestionar nuestras debilidades lo mejor que podamos. Esto significa, por un lado ser conscientes de nuestras posibles dificultades y por tanto hacer un esfuerzo para mejorarlas y al mismo tiempo ser conscientes de nuestras fortalezas para reforzarlas. Conocer nuestros propios roles nos ayuda, no solo a comprender nuestra propia identidad en términos de roles de equipo, sino también a gestionar nuestros puntos fuertes y débiles, a aprender a desarrollar nuestros roles de equipo y a trabajar de manera más eficaz en equipo.

Un grupo de personas se transforma en equipo en la medida en que alcanza cohesión. Te proponemos dedicarle un tiempo a reflexionar sobre ti mismo e identificar tus fortalezas y debilidades para identificar tus roles de equipo. Mediante el uso de las fortalezas colectivas y complementarias las personas y los equipos pueden alcanzar su pleno potencial y convertirse en equipos imparables. Que la unión hace la fuerza no es ninguna novedad, aunque a veces se nos olvide.

Recuerda reflexionar sobre esta pregunta. ¿Cuál es mi rol dentro de un equipo?

 

 

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