La llamada Cuarta Revolución Industrial está cambiando a una velocidad de vértigo el mercado laboral y para abrirnos paso en él o simplemente seguir siendo competitivos, no nos va a quedar más remedio que reciclarnos.

Según la Agencia Digital de la Unión Europea (UE), la demanda de perfiles vinculados a la tecnología de la información (IT) ha experimentado un incremento del 9,3% de forma global en la última década. Se calcula que en 2020, el sector IT va a necesitar contratar a 900.000 profesionales a nivel mundial y, que solo en España, en los próximos 10 años, harán falta unos 100.000.

Pero vamos a rizar un poco más el rizo. Si analizamos en profundidad los informes “Empleo IT: 17 profesiones con futuro” de Deloitte e Infoempleo e “Informe Empleos Emergentes 2020“ de LinkedIn, observaremos como muchos de los profesionales más demandados por las empresas en la actualidad no son puramente tecnológicos sino que son perfiles híbridos o mixtos. Puedes encontrar ambos informes para descargar en nuestra Know Box.

¿Qué queremos decir con perfiles y trabajos híbridos? 

A modo de resumen, podemos decir que los trabajos híbridos son aquellos que precisan de una serie de habilidades que tradicionalmente nunca se habían necesitado juntas o combinadas, como son las técnicas o tecnológicas y las humanísticas o de negocio. Por tanto, los profesionales híbridos, conocidos también como ardillas púrpura por su rareza, son trabajadores que combinan conocimientos de todas estas áreas.

Hoy en día, mientras el responsable de marketing es a su vez analista y conoce sobre código y programación; el ingeniero de software se dedica también a la creación de valor y negocio, sabe de diseño y es hábil comunicando y trabajando en equipo.

El objetivo de estos perfiles híbridos o mixtos es (o debe ser) el de poner los datos y la tecnología al servicio del negocio.

Y es que para realmente poder sacarle partido a la tecnología, necesitamos comprender el funcionamiento de la mente humana, sus necesidades y motivaciones, así como la lógica de los negocios. Hace una década, por ejemplo, nadie hubiese imaginado que habría filólogos enseñando a robots a expresarse y comprender la lógica del lenguaje humano.

Además, esta hibridación de puestos y habilidades afecta a todos los sectores y a empresas de todos los tamaños. Con los avances tecnológicos, por ejemplo, un cirujano precisa en la actualidad habilidades más propias de un gamer o profesional de los videojuegos. O un granjero o gestor de granja debe saber sobre big data, cadenas de distribución o trazabilidad, incluso sobre el manejo de drones, si quiere competir en el mercado.

Algunos ejemplos de profesiones híbridas que van a crecer en los próximos años

Machine learning trainer. Entrenadores de ordenadores. Serán los encargados de diseñar, probar y reconfigurar los procesos y la forma en la que los ordenadores aprenden y adquieren conocimientos y datos y, también de corregir los algoritmos en base a los que los procesan.

HR data analyst, serán los profesionales encargados de agilizar la transformación cultural que la digitalización conlleva en las empresas. Las compañías continuarán durante este año con sus procesos de transformación que exigirán la incorporación de perfiles con experiencia digital y formación especializada, con componente no solo tecnológico, sino también organizativo y cultural.

Perfiles especializados en FinOps (un nuevo modelo de trabajar en la nube). Para aprovechar todas las posibilidades que ofrece la nube, se requerirán profesionales que no solo tengan conocimientos en tecnología, sino también relacionados con negocios y finanzas, capaces de llevar a cabo una transición adecuada a las innovaciones más eficaces relacionadas con la nube.

Auditanalyst. Estos profesionales tienen como misión crear y validar los procesos de análisis de datos que tienen que llevarse a cabo antes de sacar un producto al mercado. 

Estos son solo cuatro ejemplos, pero hay muchos más: Technology and Operational Risk Expert, UX Designer, Ethical Hacker, Data Scientist, Data Quality Engineer….

Programar ya no es algo que deban saber hacer en exclusiva los informáticos. La programación es ya el inglés del siglo XXI

¿Estamos preparados para esta nueva realidad?

Sólo en Estados Unidos se prevé que alrededor de 250.000 puestos requerirán estas funciones técnicas híbridas en los próximos años. La consultora Burning Glass vaticina que los empleos híbridos aumentarán un 21% durante la próxima década.

El 12% de las nuevas ofertas de empleo son ya a día de hoy  de trabajos híbridos que, además, son inmunes a la automatización  y se remuneran entre un 20%-40%

Una de las carencias del modelo universitario es que es demasiado rígido y está muy poco enfocado a la industria. Como consecuencia los estudios universitarios no se están adaptando a estas nuevas necesidades del mercado.  Por tanto, profesionales y empresas deben buscar otras alternativas de formación más flexible y continuada en el tiempo.

Y si los candidatos deben adaptarse a las necesidades impuestas por las organizaciones, estas deben convertirse en imanes de talento para atraer a los mejores. Además de los tradicionales beneficios salariales o de carrera profesional, las empresas deberán explorar nuevas vías de compensación (flexibilidad, movilidad, etc.), formación, programas de bienestar, entre otros.

Aquí el trabajo de los responsables de recursos humanos de las empresas se torna muy relevante. Quizá sean los de los reclutadores de los primeros perfiles profesionales que deban hibridarse en las compañías para poner la tecnología al servicio de la búsqueda de los mejores candidatos según las necesidades de su organización. 

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