[Img #3938]En su perfil se define como escritor, profesor y eterno estudiante y dice que sus especialidades son enseñar, emprender, asesorar y, motivar y hacer disfrutar lo máximo posible, ya que cree, como Napoleón que la motivación genera una diferencia de fuerzas de 3 a 1.

Aunque en sus inicios podía presentarse, como se venía haciendo tradicionalmente (y se sigue haciendo por parte de muchos, igualando estudios con quién eres o qué eres) como Ingeniero de Telecomunicaciones, a lo largo de su dilatada carrera profesional ha estudiado tantas materias y trabajado en torno a tantos temas que quizá podría reconocérsele como un “renacentista de nuestro tiempo”. Como él mismo dice, unas cosas llevan a otras y cuando te pones a trabajar a fondo sobre un tema, acabas aprendiendo de muchos otros porque todo está interrelacionado”.

Hemos tenido el placer de contar con él para que nos cuente, qué es eso de la Generación C y porqué, entre sus muchas ocupaciones, no sólo se siente identificado con ella, sino que ha desarrollado una iniciativa en torno a ella. ¿Sabes si tú eres miembro de la Generación C? Quizá la experiencia de Guillermo te ayude a saberlo.

“Los jóvenes de hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran la comida y le faltan al respecto a sus maestros.”

“Los jóvenes de hoy aman el  lujo, tienen manías y desprecian a la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros”

Socrates

A mediados de 2012 mi hermano pequeño estaba preparando su entrada a la Universidad. La cosa no fue como él esperaba, no pudo acceder a la carrera que quería, y decidió dedicar un año más a sacar mejor nota e intentarlo de nuevo. En ese tiempo pasaron dos cosas importantes.

La primera que mis alumnos de URJC cada vez me dejaban más claro lo despistados que estaban con respecto a la situación que se iban a encontrar fuera de la universidad y el futuro que les esperaba. La segunda que pude entrar en contacto con dos personas que cambiaron mi vida y mi percepción sobre muchas cosas. Una de ellas fue Javier Agüera y la otra Nicolás Alcalá. Con ambos pude quedar rápidamente para conocernos tras un simple email. Con ambos pude comprobar en vivo y en directo como muchos de los tópicos sobre nuestra juventud que aparecían en los medios no eran ciertos.

Aposté por Nico y por su proyecto “El Cosmonauta”. Y convencí a Javier para una entrevista donde me explicara cómo había llegado a crear una empresa con apenas 16 años. La cuestión es que ambos se conocían y lo que empezó con un proyecto basado en mi curiosidad comenzaba a tener más proyección. Javier y Nico me propusieron presentarme más gente interesante así que organizamos una cena con un grupo de amigos suyos, miembros del Hub de los Global Shappers en Madrid. Ese día conocí, entre otros miembros del Hub, a Natalia Pedrajas, Mónica Vázquez, Javier Ruescas o Alex Barrera en directo, y por Skype a tres chicas encantadoras más (que habían buscado la excusa de estar en Londres en una conferencia para evitar venir 😉 Todos ellos tenían consigo historias cercanas, motivadoras e interesantes. Así fue como nació formalmente un proyecto que pensaba llamar “Saltar sin Red”. El motivo era que en aquel momento lo que pretendía era rodar entrevistas a emprendedores, sobre todo tecnológicos, que habían creado empresas con menos de 24 años. Es decir, en una edad en la que normalmente recién acabas de terminar la Universidad. El objetivo era entender y comparar el perfil de quién decide dedicarse a la universidad únicamente y de manera exclusiva, frente a quién decide seguir otro camino diferente del camino marcado. En ese momento la diferencia venía dada por emprender, y de manera tecnológica principalmente.

Sin embargo llegaba el verano de 2013, mis alumnos seguían cada vez más despistados y mi hermano volvía a encontrarse de nuevo en una situación similar. Ese mes de Julio comenzamos a grabar, gracias a la ayuda de Guillermo Alvite, sobre todo porque Javier Agüera se iba por un año a estudiar a California. Y empecé a dar vueltas al enfoque del proyecto. No podía ser sólo de emprendedores, tenía que permitirnos llegar a más gente, contar más historias, conocer otros casos de gente que se había salido del “manual”, que había hecho cosas distintas y que era feliz con ellas. Gente que además era accesible y con la que se pudieran sentir identificados mis alumnos, ya que hablarles de Marc Zuckerberg no les motivaba precisamente, sino todo lo contrario. Debía ser más amplio y servir para dar referencias a la gente de 16 o 17 a 25 años, quienes están en un momento en el que no tienen claro qué hacer con su vida, en el momento del gran interrogante, de los dos grandes interrogantes: el primero antes de comenzar la Universidad, para decidir qué quieres estudiar, o si realmente quieres ir a la Universidad (pregunta que no se ha la gente muy a menudo); el segundo, una vez he terminado los estudios, qué hago con mi vida, hacia donde quiero dirigirla. El proyecto tenía que permitirles conocer otras alternativas. Así nació “La Generación C”.

Generación C es un concepto acuñado por IBM para referirse a los nuevos consumidores, conectados, que colaboran, comparten, etc. A pesar de existir ya ese nombre y de tener ese sesgo tan comercial, decidí usarlo gracias a Javier Agüera, que me comentó que se había referido en varias charlas a ellos mismo como miembros de la generación C, la de los creadores conectados, en vez de la generación Ni-Ni. Y me gustó. Entre otros motivos porque, a diferencia de la “generación X“, la “generación Y” o la “generación Z”, este concepto no es el de una generación asociada con una edad, sino con una forma de ser, una actitud y unos valores que los separan de los calificativos con que se suele definir a esta generación de jóvenes actual. Principalmente el de ser una generación que “Ni Estudia Ni Trabaja”.

 

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Llegados a este punto empecé a plantearme el proyecto de otro modo. Para empezar no tenía sentido contar con patrocinadores, ni buscar un modelo de negocio. No quería que nadie nos dijera como hacerlo o cómo enfocarlo. Tenía que ser neutral, debíamos mostrar lo que nos contaran ellos y tal y cómo nos lo quisieran contar. Por supuesto hubiera sido imposible sólo con mis recursos de tiempo y dinero, así que aceptamos colaboraciones de diversas empresas; algunas nos dejaban grabar en sus instalaciones; otras nos ayudaban con aspectos técnicos (gracias Sourtech y Google Spain). Pero nada más. Además queríamos que los materiales no quedarán bloqueados por nadie, para poder ser difundidos en modo Creative Commons y en abierto por Internet y otros medios.

Las entrevistas y contenidos se emitirían siempre con el previo aprobado expreso de los participantes. El enfoque sería lo más neutral posible (aunque finalmente muchos de ellos le daban siempre un tinte optimista) y las preguntas serían sobre su experiencia vital y personal, y no sobre ingresos, ventas o cosas por el estilo. Los proyectos serían más amplios, y no sólo emprendedores sino también gente que había seguido caminos diferentes para alcanzar sus objetivos; y no sólo tecnológicos sino también gente que había tomado otros caminos.

Así que entrevistamos a José María Carrascosa, que es taxista, al cocinero y creador de Bahia Taberna, Daniel Vangoni, Javier Ruescas es editor y también escritor, Mónica Vázquez se dedica a la música desde el marketing pero también creando, o Luz Rello, que es investigadora y ha terminado su doctorado pero en sus ratos libres ha desarrollado una aplicación móvil que ayuda a la gente con dislexia. Es decir, gente que se ha salido del camino marcado, que hace lo que les gusta, que tiene valores como la cultura del esfuerzo, el trabajo en equipo, el aprendizaje continuo, la colaboración, disfrutar de la vida por supuesto, y que sobre todo empezamos a ver que cuentan con una serie de características comunes que hemos visto aparecer de manera recurrente en las entrevistas y que nos llenan de motivación y esperanza.

Actualmente el estado del proyecto ha superado su fase inicial: hemos realizado entrevistas a varios protagonistas y sus familiares, socios, colaboradores o cualquier persona relevante para entender mejor cómo ha sido el proceso y la experiencia vital que les ha llevado a donde están ahora. Las preguntas, por cierto, están más enfocadas a su proceso de toma de decisiones, a cómo le dijeron a sus padres que iban a montar una empresa, o que no querían seguir el camino marcado sino hacer otra cosa; a cómo se lo planteaban a sus amigos y cómo les impactaba en su vida. A su experiencia personal principalmente. Nada sobre cuánto ganan, o cuánto genera su empresa, ni nada parecido. Tenemos alguna entrevista pendiente más, pero casi todas en Madrid y con idea de avanzar poco a poco hacia otras ciudades. Aquí la clave es la comunidad. La clave es empezar a buscar gente a nivel local en Bilbao, Valencia, Valladolid, Coruña y cualquier ciudad de la geografía española, que les guste el proyecto y que estén dispuestos, de manera desinteresada, a localizar a estos miembros de La Generación C y contar sus historias.

El resultado de los contenidos audiovisuales que ya tenemos lo estamos convirtiendo a diversos formatos, como por ejemplo un programa de televisión, podcasts para difundir desde el canal de YouTube y la página web LaGeneracionC.com, y otros contenidos relacionados. Buscamos con ello facilitar su difusión y que más gente pueda conocerles; que puedan hablar con ellos, que tengan referencias de alternativas. Uno de los grandes problemas de las crisis es que la gente enseguida piensa “no hay nada que se pueda hacer”, “no hay alternativas”. Creo que sí las hay, y creo que estos chicos y chicas nos pueden contar las que ellos encontraron o crearon. Y que puede ser útil para muchos otros.

La idea a medio plazo es crear comunidades donde poder contar con más gente colaborando, contando su experiencia y sirviendo de este modo de referencia a otros. Así que encantado de recibir vuestros comentarios para avanzar y mejorarlo de manera que este proyecto sea lo más útil posible a la mayor cantidad de gente posible.

Bienvenidos a la “Generación C”.